Todo es don
Terminas la checklist y, en vez de plenitud, sientes vacío. Pablo Gasull, la vulnerabilidad y por qué lo más importante no se conquista: se recibe.

Rodrigo Sangrador

Va, admítelo. Llevas años haciéndolo todo bien. Estudiaste lo que tenías que estudiar. Un doble grado (?). Currículum impecable. El trabajo que querías, la casa que querías, incluso el cuerpo que querías. Cada cosa, una casilla. Cada casilla, marcada. Cada casilla marcada, una dosis de orgullo que te hincha un poco más el pecho. Y sin embargo, un domingo cualquiera de verano, sentado en la terraza de tu casa con un cigarrito en la mano, te llega la pregunta del millón: ¿y ahora qué? Porque resulta que la checklist se ha terminado. Y lo raro es que no sientes lo que se supone que deberías sentir. No sientes plenitud. Sientes… vacío. ¿Qué se supone que viene ahora?
¿Alguna vez te has sentido vulnerable? Párate a pensar. Desde que tuvimos el encuentro Nomba hace unos días en Madrid con Pablo Gasull, no sale el tema de mi cabeza. Pablo tiró por tierra toda esa lógica de la checklist. Nos habló del mito del “hombre hecho a sí mismo”: ese ideal posmoderno de la persona perfecta, que consigue, que conquista, que controla, que se construye sola. Todo es “auto”: autosuficiencia, autonomía, autocuidado… Como si imperase la máxima de no necesitar de nada ni nadie ¿Y si te dijera que todo eso quizá se queda corto? ¿Y si te dijera que lo más importante de la vida no se consigue sino que se recibe, y que mejor llegar lejos y tarde que pronto y solo?
Si lo piensas, no elegimos a nuestros padres. Tampoco elegimos del todo a nuestros amigos (muchas veces los reconocemos como amigos cuando, en realidad, ya lo eran). Incluso el amor casi nunca nace como una decisión calculada. Simplemente nos alcanza. Nos elige. Pero es que hasta ser padre no es un objetivo que se conquista y ya está: uno es padre para siempre, incluso si el hijo muere. Y ser padre es un regalo. Hay cosas que no funcionan como una meta, o como algo que se conquista. Funcionan como un don. Se reciben. Inazio, un cantautor de Pamplona, repite esto en su single más infravalorado, que se llama Arroyo: todo es don, todo es don, todo es don…
Por eso, en vez de auto-individualismo, Pablo nos propuso la comunidad: el punto de partida no es el yo, es el nosotros. Ya somos alguien antes de decidir quién queremos ser. Venimos de una historia, de una familia, de unos vínculos, de la circunstancia concreta y condicionada de nuestra propia biografía. No define, pero condiciona. Por eso, importa poder conocer y abrazar de dónde vienes, de quién eres hijo, quiénes son tus referentes, cuáles son tus raíces. El yo no se construye en soledad. Se construye con otros.

Pablo Gasull en Ediciones Encuentro de Madrid, durante el encuentro -valga la redundancia– Nomba.
Lo que más me removió, sin embargo, fue el tema de la vulnerabilidad. Pablo no la trató como una debilidad accidental, sino como la condición de posibilidad (la esencia, si se me permite) del ser humano. Vivir es convivir. Existir es coexistir. Y abrirse al otro (amar, confiar, pedir ayuda) siempre implica un riesgo: el otro puede hacerte daño. Mmmm, eso no nos gusta tanto. Por eso la vulnerabilidad exige, literalmente, un salto de fe. Dejar de controlar, dejar de estar encima. Soltar, dejar. ¿Tú qué harías si no tuvieras miedo?
Ya que hablamos del cuidado te cuento que esta semana un alumno nos ha mandado una foto que es espectacular. Le ha hecho un regalo a su mujer, que se llama Mire, por su cumpleaños, y de paso, por su sexto aniversario juntos. Puede no parecer gran cosa. Pero es exactamente de esto de lo que hablaba Pablo: el amor que se sostiene no en la gran declaración, sino en los pequeños regalos de un martes cualquiera. Si quieres a tu novio, novia, marido o mujer, regálale Nomba.

Feliz cumpleaños, Mire. “Sé que te encanta aprender y descubrir, así que aquí tienes un regalo para seguir haciéndolo”
Precisamente de cuidado, aunque en otra escala, fue también el Gran Thinkglao que hicimos este mes junto a nuestros amigos de Ongiving Solidarios: el Gran Thinkglao Solidario a favor de Venezuela. La idea nació de una constatación clara: hablamos mucho de cuidado en abstracto, pero cuidar de verdad cuesta, y a veces cuesta literalmente dinero. Nos hemos propuesto recaudar 50.000€ para ayuda humanitaria en Venezuela, y de momento la respuesta de la comunidad Nomba está siendo impresionante. Si te lo perdiste o quieres colaborar, puedes ver todo en este enlace.
Este mes también he estado en Harvard. Sí, como quien dice que ha estado en la panadería o en el supermercado. Fui a Boston a grabar una nueva masterclass para El Viaje con Tyler VanderWeele, director del Human Flourishing Program de Harvard. Fue un lujo escucharle hablar de florecimiento humano, de sentido y de bienestar desde una perspectiva que mezcla ciencia y humanidades como pocas veces he visto. Tuvimos una conversación sobre educación, belleza, familia, sentido, propósito, amor… Tyler solo tiene 5 carreras, 2 másters y un doctorado, además de buen humor y alegría vital. En paralelo, para Nomba, hemos grabado nuevas clases también con Ed Brooks y con Diego Garrocho. Las clases estarán pronto disponibles en la plataforma para que sigáis disfrutando y aprendiendo con calma este verano. Bueno, y todo la vida.

El bueno de Tyler en Harvard. En la foto no lo parece, pero mide 1,90m y, como te digo, es extremadamente cercano y alegre.
También hemos tenido, esta vez fuera del foco de los grandes eventos, varios encuentros directos entre Nombas, gente que se conoce en la comunidad, que queda por su cuenta, que comparte mesa y conversación sin que nadie se lo organice desde aquí. Sinceramente, de todo lo que contamos en esta newsletter, esto es quizá lo que más ilusión me hace. Porque significa que lo que buscábamos desde el principio: comunidad, vínculo, un lugar donde sentirse en casa: está pasando de verdad, más allá de nosotros.
Ah, y no puedo cerrar julio sin decir lo obvio: España, campeona del mundo. 1-0 a Argentina, gol de Ferrán en la prórroga. En TheNomba estamos esperando ver a Luis de la Fuente tatuado en el brazo de Cucurella. Lo siento, che, pero esta vez tocaba. Eso sí, que quede claro: sabemos quién ganó el Mundial. Lo que seguimos sin saber, y ya van dos meses, es dónde c****** está Curazao.
Última cosa y te dejo seguir disfrutando del vermut, te lo prometo. Este agosto, TheNomba no se detiene. Lanzamos un reto para toda la comunidad para ver quién es capaz de avanzar más durante el mes. Premiaremos a los tres alumnos que completen más pasos entre el 1 y el 31 de agosto. No importa en qué etapa estés ni desde dónde empieces: aquí todos partís con las mismas reglas. El premio, de momento, es sorpresa. Pero prometemos no defraudar. En septiembre anunciaremos a los ganadores en el tablón y en redes.
Y no te lo digo solo por el premio. Te lo digo porque agosto, con todo lo que tiene de parón, de playa y de familia, es también el mejor mes para plantearte las cosas grandes. Sin la excusa del “no tengo tiempo”. Así que ya sabes: descansa, disfruta, viaja… pero guarda también un rato para seguir avanzando. Que si no en septiembre vendrá, como dice mi padre, el llanto y rechinar de dientes. ¿Te sumas?
Espero que descanses durante las vacaciones.
Hasta pronto.
¡Nos vemos el último jueves de agosto!




